Para definir qué es la Mina quizá sería más sencillo comenzando por lo que no es. En su nuevo uso -asentado baja la idea de generar nuevas ideas en edificios antiguos- es un espacio de vínculos comunes donde el trabajo compartido se entremezcla con que un fin de semana puedas asistir entre sus mesas al mejor festival de fanzines de la ciudad. 

Pero también es la memoria depositada sobre 300 metros2 y techos de altura imposible que cobijó un antiguo casino republicano del Carmen, un viejo taller de diseño de moda… Y es la idea repleta de valentía de sus artífices, Carmen Fuster y Maria Gras, por reafirmar su ideal de que hay lugar y hay un porqué para las propuestas mestizas que buscan romper el grueso muro de acceso que separa a la gente joven de las estructuras de su propia ciudad.

La Mina
La Mina