Casa Pescadores recupera en la calle José Ballester Gozalvo una antigua carpintería naval y la casa de Ricardo Palau, vinculada a los astilleros del Cabanyal.
El proyecto de Grupo Mercabanyal y Jugando con Fuego convierte esa herencia en interiorismo: madera oscura, redes, aparejos, fotografías del barrio y piezas del antiguo taller construyen una atmósfera de trabajo y mar. Una de las máquinas del astillero funciona ahora como mesa; el mobiliario de la parrilla lleva la firma de Francesc Rifé.
Sus tres espacios organizan tres maneras de sentarse a comer. El bar reúne tapas, guisos y producto de lonja; La Jefa trabaja brasas y mercado diario; el restaurante propone un menú a mesa puesta en el ambiente doméstico de la antigua vivienda. Casa Pescadores devuelve al Cabanyal una hospitalidad ligada al oficio, al producto fresco y a las sobremesas largas frente al mar.



