Pasaje 94 nace de la voluntad de abrir un estudio de arquitectura a la ciudad. Camila Chiodi y María Vigliocco han convertido un antiguo local de la calle Trinitarios, en Ciutat Vella, en un lugar donde el diseño se comparte. Arquitectura, café, exposiciones sin parar… Hablamos con ellas sobre cómo este pequeño universo se ha ido integrando en València y sobre su voluntad de seguir generando conexiones.

¿Cómo surgió Pasaje 94?, ¿qué papel tuvo el diseño en sU definición?

Camila y María: Describimos Pasaje 94 como nuestro espacio de expresión, trabajo e inspiración. Cuando nos preguntamos cómo sería abrir nuestro estudio de arquitectura, esto fue lo que imaginamos.

Pasaje 94 surge de la idea de llevar el diseño a la vida diaria de las personas. Combinamos nuestro espacio de trabajo con una cafetería y un espacio expositivo para la promoción de productos de diseño. Articulamos nuestra práctica desde la arquitectura con propuestas de diseño expresadas a través de acciones activas y en constante movimiento.

El espacio está ubicado en el corazón de València, en la calle Trinitarios, número 13. El local estuvo cerrado durante 25 años, utilizado como trastero o garaje, deshabitado y olvidado por el resto de la ciudad. La reforma fue un proceso de recuperación: conservar lo existente y dejar el espacio lo más diáfano posible. Diseñamos cada metro cuadrado a nuestra medida.

Somos dos arquitectas que piensan como una, pero hacen por mil. Nos unimos en este proyecto para aportar una visión conjunta de lo que significa para nosotras la vida profesional desde nuestro lugar en el diseño.

Por eso, nuestro espacio de trabajo es un lugar abierto a la comunidad, una forma de acercarnos a ella a través de pequeños gestos. Son 170 m² pensados para que puedas sumarte y disfrutar del espacio.

Abrimos nuestra cafetería como la entrada a nuestro universo: una propuesta que funciona como escaparate, que nos identifica y que forma parte del día a día de quienes transitan la ciudad.

Trabajamos constantemente con diferentes profesionales, tanto del mismo campo como de ámbitos muy distintos, y es en esa dinámica donde encontramos soluciones y crecimiento en el hacer. Por eso, ponemos a disposición este espacio donde las cosas suceden, un lugar para expresar diferentes propuestas con intención.

¿Por qué sigue siendo importante el diseño en el día a día y en la evolución del proyecto?

Camila y María: “Solo se ama lo que se conoce”. Esta frase define nuestra manera de hacer. Creemos y creamos a partir de la sinergia entre distintas disciplinas, generando conexiones que se expanden y se enriquecen mutuamente.

Por eso, Pasaje 94 es un espacio de expansión del diseño, un punto que se hace línea al andar, un escaparate en la ciudad que se extiende a la comunidad.

Mirando vuestra trayectoria, ¿cuál ha sido hasta ahora el momento más significativo?

Camila y María: Celebramos cada hito y vamos analizando cómo evolucionamos para seguir construyendo una propuesta activa y coherente. Es un desafío constante, desde la organización y la gestión hasta todo lo que sucede alrededor del espacio.

Pero creo que uno de los momentos más especiales es, simplemente, abrir la puerta cada día. Pasaje 94 es, de alguna manera, un pequeño universo que hemos construido. Cuando abrimos las puertas y ese universo entra en contacto con la comunidad, con otras personas y con lo que sucede fuera, es cuando todo cobra vida.

Hay días tranquilos, otros de mucho movimiento; a veces suceden cosas inesperadas y otras veces llegan momentos especialmente gratificantes. Esa interacción cotidiana, y ver cómo el espacio se transforma a través de quienes lo habitan y lo visitan, es quizás lo más significativo de todo el proyecto.

¿De qué manera influye València en Pasaje 94 y de qué manera os gustaría que Pasaje 94 influyera en la ciudad?

Camila y María: València es una ciudad activa y, a la vez, respira calma. Es una ciudad que se descubre caminando, estando, contemplándola y recorriéndola, y creo que esa forma de vivirla fue también lo que hizo que nos quedáramos.

Nos inspira su creatividad, sus conexiones entre ciudad y naturaleza y la posibilidad de disfrutar de diferentes escenarios. Para nosotras es una ciudad en la que apostamos por quedarnos y seguir construyendo.

Siempre decimos que Pasaje 94 es un punto en la ciudad que se convierte en línea al andar, al explorar el espacio: desde un buen café o un bollo de pastelería hasta una conversación, una pausa en el día o el encuentro con nuevas ideas. Son esos pequeños momentos los que forman parte de nuestra manera de vivir y que creemos que también nos permiten conectar con nosotras mismas y con los demás.

Nos gustaría que Pasaje 94 pudiera seguir expandiendo aquello que nos interesa, acercando a la ciudad diferentes ideas, miradas y procesos creativos. Como arquitectas, estamos en constante diálogo con muchas disciplinas, y es en esas conexiones donde cada diseñador construye sus propias memorias y encuentra nuevos puntos de inspiración para abordar sus proyectos.

Por eso, Pasaje 94 también funciona como un espacio abierto a diferentes activaciones vinculadas al diseño y a la forma en que habitamos y nos movemos por los espacios. Curamos y seleccionamos las propuestas que acogemos y, desde Pasaje 94 Projects, promovemos además al menos dos exposiciones al año, una de verano y otra de invierno, como una forma de seguir generando encuentros y movimiento dentro de la ciudad.

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Pasaje 94 - The Act of Fire 2-1